• Sofía

    Desde Belfast a México, pasando por la ciudad de New York, los muros de los pueblos y las ciudades han servido de lienzo para que sus gentes dejaran plasmados sus pensamientos y reinvindicaciones políticas. La Pintura Mural y el Graffiti, de forma consciente o insconsciente, es una forma de apropiarse y reclamar la existencia del espacio público. Las pintadas en los muros reflejan, muchas veces, un conflicto social más profundo: la lucha de poder entre clases, entre aquellos que son propietarios de todo y los que son dueños de nada.

    Al igual que en otros proyectos parto de un documento que luego reproduzco manualmente; en este caso redibujo la rúbrica de Mi Majestad la Reina Doña Sofia como tag callejero con pintura de aerosol. Trato de recodificar su firma, traduciéndola (sin olvidar que traducir es un ejercicio de interpretación) a otros tipos de lenguajes para buscar los límites de la representación y la paradoja de la imagen desde su uso, función social y contenido simbólico.

    Esta pieza, relaciona la tradición pictórica de la Pintura  Mural y del Graffiti  con las formas oficiales de representación del poder y construcción de la memoria. La firma de una reina de un país lleno de contradicciones históricas donde la monarquía es el paradigma de la estatuaria viviente contemporánea y la democracia una performance, o quizás ya una flashmob, cuatrienal.

     

    Sofía

    All the way from Belfast to Mexico through New York City the walls of towns and cities have served as a canvas for people to express their thoughts and political demands. Mural Painting and Graffiti represent, consciously or unconscious, a way of claiming and taking over the existence of public space. Graffiti on walls reflect very often a deeper social conflict: the power struggle between classes, between those who have everything and those who own nothing.

    As in other projects, my starting point is an existing document that I later reproduce manually; in this case I redraw the signature of Her Majesty Queen Sofia as a street tag with spray paint. I intend to recode her signature, translating it (keeping in mind that translation is always an exercise of interpretation) to other languages in order to find the limits of representation and the paradox of the image from its use, social function and symbolic content.

    This piece links the pictorial tradition of Mural painting and Graffiti to official forms of power representation and memory construction. The signature of a queen of a country full of historical contradictions, where monarchy is the paradigm of contemporary living statuary and democracy has become a performance, or perhaps even a quadrennial flash mob.